LA VERDAD SOBRE LAS CAMAS SOLARES

Autor: Dra. Revelo Saltos, Sonia María

Alumna primer año de la carrera de especialista en dermatología de la Asociación Argentina de Dermatología

CAMAS SOLARES

DEFINICIÓN

Nuestra piel se broncea en respuesta a la agresión y daño que produce la radiación UV y, pese a que el color bronceado va desapareciendo gradualmente, el daño ocasionado en las células de la piel es permanente y se va acumulando… ¡SI!, nuestra piel tiene memoria.

Las camas solares cuentan con lámparas de rayos UV de variada potencia, siendo principalmente los rayos UVA aquellos que provocan el bronceado al actuar en las capas más profundas de la piel, mientras que los rayos UVB son conocidos por sus efectos negativos.

¿Qué efectos pueden llegar a producir las camas solares?

Se estima que 30 minutos de exposición a camas solares equivalen a aproximadamente 1 día de sol, además producen entre 10-15 veces más radiación UV que el sol.

Se han asociado ciertas enfermedades al uso de camas solares:

  • Cáncer de piel: 10 sesiones de cama solar aumentan 4 veces el riesgo de cáncer de piel.
  • Envejecimiento prematuro: El bronceadohace que la piel pierda su elasticidad.
  • Afecta la visión: Existe aumento de la sensibilidad ocular a la luz e incluso visión borrosa.
  • Afecta el sistema inmune: El bronceado ralentiza el funcionamiento del sistema inmune.
  • Reacciones alérgicas: Algunos tipos de piel son más sensibles que otros.

La exposición a camas solares aumenta en un 56% el riesgo de melanoma (uno de los cánceres más agresivos de piel), además 1 de cada 4 muertes por melanoma se asocian al uso de camas solares y por ello desde el 2010 están en vías de ser prohibidas a nivel mundial.

Se ha demostrado que los tanoréxicos (adictos al bronceado) pierden el control de sus límites y no logran parar el proceso de bronceado una vez que la piel ya está morena, con un patrón similar a otras adicciones como el alcoholismo o tabaquismo.

PREGUNTAS FRECUENTES

1. ¿Es más seguro broncearme bajo el sol que usar una cama solar?

No del todo. La exposición frecuente a la radiación UV, tanto natural como artificial, produce un envejecimiento cutáneo precoz y un daño acumulativo.

2. Si hago uso de una cama solar con muy poca frecuencia, ¿Tengo algún riesgo?

Si. Hay evidencia de que la exposición a radiación UV de forma intermitente, como por ejemplo en actividades al aire libre, se relaciona con la aparición de todos los tipos de cáncer de piel.

3. Me gusta mi piel bronceada, si no puedo tomar sol y las camas solares tampoco son una opción ¿Qué más puedo hacer?

Existen otros métodos para poder tener un color de piel parejo que te guste y no exponerse a un riesgo innecesario; te recomendaría el uso de productos autobronceadores con color.

4. Con un uso tan corto (apenas minutos) de una cama solar, ¿Cómo podría yo tener riesgo de desarrollar un cáncer de piel?

Se ha comprobado que el uso de camas solares, sobre todo si comienza antes de los 35 años, aumenta significativamente el riesgo de aparición de melanoma independientemente del tiempo de exposición.

5. Tengo 25 años, he usado camas solares desde hace 4 años y no he notado nunca un cambio raro en mi piel, al contrario, la noto permanentemente bronceada y ahora puedo pasar más tiempo expuesta al sol sin quemarme. ¿Por qué suspendería el uso si me ha ido tan bien?

Como mencionaba anteriormente, el daño en la piel es acumulativo y si bien ahora por tu edad no presentas manchas, pecas o arrugas, al notar ya un cambio en la consistencia de tu piel y verla “permanentemente bronceada” ya es indicativo de daño, no te expongas más.

 

DermaTips

En el verano y con la llegada del mismo, se activa el deseo de muchas personas de lucir una piel dorada y comienzan las exposiciones indiscriminadas al sol y camas solares.

Aunque cada vez la población está más informada sobre los efectos adversos para nuestra salud de una incorrecta exposición, vale la pena recalcar una serie de recomendaciones:

  • Si piensas tomar sol o utilizar una cama solar (pese a que no es recomendable hacerlo): Mantén tu piel correctamente hidratada y limpia; evita el uso de productos que contengan alcohol y perfumes, ya que pueden dar lugar a manchas oscuras en la piel.
  • Durante la exposición a los rayos ultravioletas solares o artificiales: Ten en cuenta que el agua, la arena así como las múltiples lámparas dentro de una cama solar, reflejan directamente los rayos a tu piel, aumentando los efectos sobre la misma, por lo que pueden producirse serias quemaduras. Debes extremar precauciones en las partes más sensibles del cuerpo como son la cara, labios, cuello, escote, orejas, calva y genitales; tampoco olvides proteger tus ojos con gafas de sol.

  • Utiliza protector solar incluso en días nublados y bebe abundantes líquidos: Ya conoces que el protector solar es un aliado imprescindible y se recomienda tomar agua para compensar la pérdida de líquido que se produce por nuestra piel, que aunque no siempre sea en extremo evidente, si llega a ser importante.
  • Conoce tu tipo de piel: Es sumamente importante conocer tu tipo de piel para ver si te “quemas o bronceas” cuando te expones a una fuente de luz, visita a tu dermatólogo!!!… y si aún quieres probar una cama solar, no te expongas de muy chico, reconoce un límite de exposición y sesiones de cama solar. De igual forma no expongas a bebés y protege a los niños con camiseta, gorra y gafas de sol. 
  • Después de la exposición a radiaciones UV naturales o artificiales: Hidrata bien tu piel para recuperar la pérdida de agua que se generó por la transpiración, además, para evitar el envejecimiento, deberás cuidarte especialmente la cara y las manos con productos específicos.

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